¡Logra que tu piel esté suave al 100%!

Tres maneras de combatir: Piel Irritada
Lavá. Hay ciertas zonas, como tu espalda, que son difíciles de alcanzar en la ducha. Por eso, son más propensas a brotarse. Para destapar tus poros y eliminar bacterias que pueden causar granitos usá un gel exfoliante en todo tu cuerpo.
Limpiá. Dale otro uso a las toallitas para sacar maquillaje. Usalas para limpiar impurezas. También podés pasarlas por tu pecho, brazos y espalda. Fijate de elegir fórmulas libres de alcohol así tu piel no se seca demasiado.
Cubrí. Usa un spray autobronceante para cubrir imperfecciones. Podés esparcirlo en todo tu cuerpo. Para una aplicación más pareja mantené el envase a unos 12 cm. de distancia del área elegida y luego esfumá con las manos.
¡SUAVIZALA!
El sol, el agua y el cloro pueden secar tu piel. Aprendé a dejarla suave como el terciopelo.
Remové los residuos. Usá una toalla y un buen jabón para deshacerte de los restos de bronceador y residuos que deja la transpiración. La toalla ayuda a barrer mejor los restos de cloro y agua de mar.
Mezclá agua y aceite. Aplicá un aceite corporal apenas salgas de la ducha. Al tener la piel aún húmeda te ayuda a mantener esa hidratación natural ¡y te da un brillo re sexy!
Refrescate. Especialmente si estuviste bajo el sol. A la hora de la ducha elegí un jabón líquido. Lo bueno es que además de ser súper suave y rico cuida tu piel ayudando a mantener el balance correcto de sus aceites naturales.



